Por: Tomás Unger
En el Perú la pesca emplea unas 125.000 personas y es nuestra segunda fuente de divisas. En una angosta banda de 2 grados de longitud, aproximadamente unos 200 km*, con una milésima parte de la superficie de los océanos, el sistema peruano de la corriente de Humboldt obtiene el 10% de la pesca mundial. Producimos cerca del 30% de la harina de pescado en el mundo, indispensable para la piscicultura que aumenta mientras la pesca disminuye. Único en el mundo, el mar peruano tiene un ecosistema complejo con una dinámica que varía por razones climáticas.
El Instituto del Mar del Perú (Imarpe) ha acumulado 50 años de información sobre la evolución del ecosistema. Para obtener datos más completos y en tiempo real, con la colaboración del Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia (IRD), Imarpe inició el proyecto llamado Uso de los Predadores Superiores como Indicadores en los Ecosistemas Marinos Explotados, o simplemente Topineme. Estos predadores son principalmente el hombre, las aves y el lobo de mar.
Ayudas electrónicas
Para conocer el desplazamiento de los cardúmenes, su profundidad y su abundancia, las aves guaneras de nuestra costa —piqueros, guanayes y pelícanos— son excelentes indicadores, por lo que el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), aprovechando la habilidad de estas aves para desplazarse y detectarlos, está utilizando pequeños instrumentos electrónicos que ya han sido empleados con éxito en Alaska, el mar de Bering en el Atlántico Norte, así como en el Océano Sur.
El proyecto Topineme está empleando tres instrumentos que cumplen diversas funciones. Uno de ellos es el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), que pesa 22 g y graba la posición una vez por segundo con una precisión de aproximadamente 1 m.
Instalado encima de la cola de los piqueros y en la espalda de los guanayes, su batería dura unos 2 días. Sin embargo, es fácilmente recuperado porque se coloca solo en animales con pichones, los que regresan en corto tiempo al nido. Recogido el aparato, este permite hacer un mapa preciso del recorrido del ave.
Otro equipo, el Registro de Temperatura y Profundidad (TDR) es un pequeño aparato que pesa aproximadamente 5 g y va colocado en la pata de los guanayes. Este dispositivo tiene un ingenioso diseño, pues se activa por contacto con el agua y registra la presión por un sistema piezoeléctrico (como los encendedores que producen chispa por presión); cuanto mayor es la profundidad, mayor es la presión y más alto el voltaje. Un termómetro registra la temperatura y un reloj la duración del buceo.
Aunque los guanayes pueden bucear hasta 60 m, rara vez llegan hasta ahí en el Perú, ya que el mar después de cierta profundidad contiene poco oxígeno, por lo que es pobre en plancton y peces. La lectura de los parámetros de este instrumento permite conocer la forma en que bucean las aves y deducir datos referentes a la distribución de los peces.
El tercer instrumento, la baliza Argos, es un receptor-transmisor que capta la señal del GPS y la reenvía por satélite. Con un peso de solo 20 g, la batería dura hasta 2 meses a cambio de enviar su señal entre 5 y 6 veces al día con una precisión de ubicación de máximo 100 m. Esta baliza permite seguir a las aves en sus largas excursiones en busca de alimento, que dura semanas y se aleja a decenas de kilómetros de las islas.
El mapa
La lectura de los datos recogidos de los diversos instrumentos, más la información obtenida de las bolicheras y el barrido acústico del Buque de Investigación Científica Olaya (del Imarpe), están permitiendo construir un mapa tridimensional que incluye a los predadores superiores, las poblaciones de peces y la distribución del plancton que determina su desplazamiento. Estas investigaciones se han llevado frente a la isla de Guañape en diciembre del 2007, donde los piqueros se alejaban entre 55 km y 110 km y en la isla de Pescadores en diciembre del 2008, donde los piqueros se alejaban solo entre 35 km y 50 km y los guanayes no más de 30 km.
Tanto para el piquero, el guanay y el pelícano la presa principal es la anchoveta, como lo es de las bolicheras (con boliche o red de cerco). Los mapas de los desplazamientos permiten registrar la dinámica de los sistemas marinos, en los cuales también intervienen algunos predadores acuáticos como la merluza y la pota gigante.
El factor determinante de este desplazamiento es el alimento al extremo inferior de la cadena, que es el plancton. Este a su vez obedece a diversos factores, como es el afloramiento, la temperatura, el contenido de oxígeno del agua y las corrientes. Un panorama complejo en constante cambio. Ya se recolectaron alrededor de 200 rastros de aves entre el 2007 y el 2008 usando unos 30 GPS y una docena de TDR para la temperatura y profundidad. Como es inevitable, ya se han perdido 12 GPS entre los experimentos del 2007 y 2008.
Los ciclos y el futuro
Aunque tenemos lo que es probablemente el mar más rico del mundo, este sufre cambios y desplazamientos cíclicos. Además de los sucesos cálidos como El Niño, cuya frecuencia varía, se conocen eventos fríos bautizados como La Niña, así como ciclos que suceden cada decenas o centenas de años. A la combinación de estos factores hay que añadir el cambio climático por al calentamiento global, cuyos efectos ya se están sintiendo en diversas partes del mundo.
La actividad humana ha tenido impacto en todos los sistemas ecológicos. En el mar del norte, por razones que aún no se conocen, los peces que alimentan las aves están perdiendo valor nutricional, convirtiéndose en comida chatarra. En la costa de África y el mar del norte, la pesca está en crisis. En nuestra costa, gracias al Imarpe y a la colaboración del IRD, estamos entre los mejor informados, con herramientas para defender el futuro de nuestra riqueza marina. Esperemos tener la fuerza política para usar esta información de la mejor manera posible. Mientras tanto, cualquier esfuerzo que se haga por aumentar y mejorar su calidad será una inversión a futuro.
En el ecuador un grado de longitud tiene 111 km; a medida que crece la latitud su largo disminuye.
Fuente: Diario El Comercio